jueves, 28 de julio de 2011

Lucian Freud ( 1922 - 2011)




 


Reflexión, autorretrato, 1985

Lucian Freud nació en Berlín en 1922. Cuando él sólo tenía 11 años, su padre se trasladó a Londres huyendo de los nazis en el poder. Tras la anexión de Austria por Alemania en 1938, la familia se incrementaría con la llegada de los abuelos Sigmund y Martha y la tía Anna. Desde 1939, Lucian Freud fue ciudadano británico.

Su vida personal fue de lo más movida con matrimonios, parejas y divorcios varios y multitud de hijos, unos quince. Pero esto no es una revista del corazón ni un tabloide británico, así que no nos interesa demasiado.
La madre del pintor, Lucian Freud, 1972


La madre del pintor descansando, Lucian Freud,1976-1977

Hubo una mujer a la que Lucian Freud fue fiel toda su vida y a la que retrató en numerosas ocasiones: su madre Lucie (Luz). Ella vio en su hijo luz y le llamó Lucian.

Teniendo en cuenta la familia a la que pertenece, no nos atrevemos a psicoanalizar su relación con las  mujeres.

La madre del pintor, carboncillo y pastel, 1983

La madre del pintor, Lucian Freud, 1984
Otra persona muy importante en la vida de Lucian Freud fue el pintor Francis Bacon, con el que le unió una importante amistad desde los años 50 hasta que Bacon murió en Madrid en 1992. Prueba de ello son los retratos que ambos se hicieron mutuamente.



                                                       Francis Bacon retratado por Lucian Freud, 1952.




Tres estudios para retrato de Lucian Freud, Francis Bacon, 1964



Bacon, Lucian Freud, 1982


Las primeras obras de Freud pueden encuadrarse en el  surrealismo, pero, a partir de los años 50, Freud comienza a seguir su camino personal como artista. Aunque pinta alguna naturaleza muerta y paisajes urbanos, su talento se decanta por el retrato y el desnudo. Retrata a personas próximas, conocidas y realiza una búsqueda radical de la realidad: "Pinto gente, no por lo que quisieran ser, sino por lo que son. "


Chica con perro blanco, Lucian Freud, 1951-2

 
Chica en la cama, Lucian Freud, 1952

En sus pinturas de esta época hipnotizan los grandes ojos bien abiertos que centran la composición. Curiosamente, en épocas posteriores de la pintura de Freud los ojos se cierran para dejar de ser protagonistas.

Frank Auerbach retratado por Lucian Freud, 1975-6



Chica con ojos cerrados, Lucian Freud, 1986-7



"El retrato es la persona" decía Freud y esa fue su búsqueda constante. "Lucian Freud siguió en su pintura ese camino de desentrañar la verdad sobre el ser humano, iluminando con potencia a sus semejantes, para que ni un solo pliegue de sus cuerpos ni un solo escondrijo de sus almas quedara oculto al espectador" (*).
Seguimos en otra entrada (Lucian Freud, desnudos y autorretratos),
no porque nos guste interrumpir, sino porque el editor del blog se vuelve loco cuando hay muchas imágenes.

(*) Manuela Mena. Lucian Freud. Tres cuadros. EL PAÍS. http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Lucian/Freud/cuadros/elpten/20110723elpepirdv_4/Tes

lunes, 18 de julio de 2011

La vejez en el Arte, una mirada






Hombre en la playa. Cecilio Pla y Gallardo.

La vejez es una etapa de la vida en la que cada vez se encuentra más gente. Todos caminamos hacia ella, aunque no lo queramos asumir. La esperanza de vida se prolonga y, al mismo tiempo, se nos exige ser eternamente jóvenes. En el mundo occidental, los viejos son casi invisibles en los medios y su imagen parece proscrita en una sociedad en la que predominan el culto a la salud y la juventud.

Pero los viejos existen, siempre han existido y diversos artistas los han retratado. Esta no es "la" mirada del arte a la vejez, sino aquella que yo he elegido, algunos cuadros de viejos que me parecen bellos de una u otra manera. Porque, no lo obviemos, la vejez también ha sido maltratada en sus representaciones artísticas.
  

Anciano con su nieto, Ghirlandaio, 1480

Debo confesar que este cuadro de Ghirlandaio es uno de mis preferidos. Además de unos rojos fantásticos y de un bello paisaje de fondo, el artista nos muestra la vejez sin tapujos. La verdad es que el abuelo tiene de todo: arrugas, una nariz deformada, extrañas pilosidades en la frente. Esta realidad se hace más evidente frente a la perfección de las facciones y la piel infantil. Pero un milagro produce la belleza, es la mirada. Una mirada de profundo afecto pero también una mirada universal que une a las distintas generaciones, que trasmite que infancia y vejez son etapas de la misma aventura: la vida.




Anton van Dyck, Cabeza de anciano, 1618-1620




Anton van Dyck, Cabeza de viejo, 1618-1620



Estas dos cabezas de Anton van Dyck son de una gran sencillez y naturalidad que contrasta con los retratos de Corte que tanta fama dieron al pintor. Muestran con gran maestría a dos anónimos hombres mayores, con toda la experiencia de la vida a cuestas.


Viejo desnudo al sol, Mariano Fortuny, 1871

Los viejos también tienen cuerpo como nos recuerda de manera arrebatadora Mariano Fortuny.










El sastre del pueblo. Albert Anker (1831-1910)

Los viejos también trabajan, o trabajaban, y tienen conocimientos que pueden transmitir.

                                                      Campesino tímido, Ilya Repin (1844-1930)

Cada viejo tiene su propia psicología. Los hay tímidos, como nos recuerda este magnífico retrato del gran Ilya Repin,...



Andrew Wyeth, El patriota, 1964
...los hay orgullosos de su patria y de su vida...



Vincent Van Gogh, anciano afligido, 1890

...los hay angustiados por el sufrimiento presente.


La vejez es la última etapa de la vida, es una etapa que puede ser larga y no todo en ella es negativo. Aprendamos a convivir con ella y mirarla a los ojos. Nacemos dependientes y, muchas veces, morimos dependientes, pero así es la vida.


Finalizamos con tres visiones de la vejez según Picasso en tres momentos de su vida. Un magnífico retrato de adolescencia (Picasso tenía ¡14 años!).
 



Pablo Ruiz Picasso, el viejo pescador, 1895

Una obra de su Época Azul que coincide con su juventud

Pablo Ruiz Picasso, el viejo guitarrista ciego, 1903

Y, por último, una visión de un viejo Picasso de 89 años. ¡Los viejos también pintan!
Hombre viejo sentado, Pablo Picasso, 1970



En otra entrada veremos cómo trata el arte a las mujeres de edad avanzada, pero ya os adelanto que las trata menos y peor.

sábado, 2 de julio de 2011

Arte en las calles, historias de Filadelfia

Filadelfia en medio tanque, Paul Santoreli.

Este tanque de combustible situado cerca del aeropuerto nos da la bienvenida a Filadelfia. Es una de las cuidades más antiguas de los Estados Unidos, cuna de la Independencia y de Benjamin Franklin. Una ciudad repleta  de lugares históricos y con un importante Museo de Arte. Pero no vamos a hablar de nada de esto, sino de una iniciativa artística y social que ha cambiado la imagen de la ciudad y a muchos de sus habitantes.

'Malcolm X',  Ernel Martinez

Se trata del Mural Arts Program (Programa de Arte Mural) que nació en 1984 como experiencia de lucha contra la proliferación de los grafitis en la ciudad.  El programa tiene como objetivo unir a artistas y colectivos para la realización  de murales que, a través del arte, cambien los espacios públicos y también a las personas.



Frank Sinatra junto a una estación de servicio

Y el programa ha tenido éxito, mucho éxito. En estos más de 25 años de existencia del MAP se han realizado más de 3.000 murales que forman ya parte del paisaje urbano de Filadelfia, que son muy queridos por sus ciudadanos y visitantes y que han servido también como medio de inserción social.

Profesiones, miradas hacia el cielo. Cavin Jones
Jackie Robinson, David Mc Shane. Ejemplo de integración racial
Los murales son diseñados por artistas, pero en su realización intervienen gran cantidad de jóvenes  en situación de riesgo social que de esta manera encuentran una manera de ser útiles para su comunidad, de realizar algo constructivo y bello. Todo esto potencia su confianza, su autoestima y su capacidad de trabajar en equipo.
'Herman Wrice', David McShane. Fue un activista local y organizó una importante campaña contra las drogas
Pájaros de invierno


Es tal el éxito de la iniciativa que pese a que cada año se realizan entre 100 y 150 murales son numerosos los organismos y comunidades en lista de espera: bancos, hospitales, escuelas, restaurantes, fundaciones privadas, empresas y todo tipo de particulares quieren "su mural".





Estos dos murales de una abuela y sus nietos están separados por un antiguo descampado convertido en jardín.

Los murales se reparten por toda la ciudad desde el centro hasta los barrios periféricos más desfavorecidos. Los vecinos de las zonas participan en la elección de los temas de los murales.


El muro de la paz, Jane Golden
 En 25 años se han realizado más de 3.000 murales y se han retirado grafitis de más de 40.000 paredes, los ciudadanos están más integrados en sus barrios y se sienten más orgullosos de su ciudad. Más de 3.000 jóvenes al año participan en tareas creativas. El balance es muy positivo ¡Felicidades Filadelfia!




domingo, 26 de junio de 2011

Las otras mujeres de Leonardo

La Gioconda, Leonardo da Vinci,  1503-1506

De La Gioconda mucho se ha hablado y especulado, quizás demasiado. De las mujeres de la vida real de Leonardo tampoco vamos a decir nada, ni sabríamos cómo. Excluimos también las representaciones varias que Leonardo hizo de María, madre de Jesús. Nos vamos a ocupar sólo de las otras mujeres a las que retrató Leonardo y como veréis no va a ser una tarea muy ardua ni extensa. 



 
Este primer retrato data de 1474-1476 y se encuentra en la National Gallery of Art de Washington gracias a la buena suma que, para su adquisición, pagó este museo a la familia real de Liechtenstein. Se trata de un cuadro de pequeño tamaño, de unos 37 x 39 cm. Puede que en el pasado fuera algo más grande e incluyera las manos de la mujer.

La retratada parece ser Ginebra de Benci y se llegó a esta conclusión siguiendo las pistas botánicas que dejó Leonardo. Las ramas que enmarcan la figura son de enebro, cuyo nombre en italiano, ginepro, es fonéticamente muy próximo a Ginebra. En la parte posterior del cuadro hay una rama de laurel que se cruza con otra de palmera. Ambas encierran un lema en latín: Virtutem Forma Decorat, que quiere decir, La Belleza es el ornamento de la Virtud. Este emblema parece pertenecer a Bernardo Bembo, embajador de Venecia en Florencia que mantuvo con Ginebra una amistad platónica.

Ausencia de pestañas, cejas apenas presentes, mirada enigmática y vacía, luz en la piel, gesto duro y a la vez tranquilo, así pintó Leonardo a esta dama florentina a la que sus contemporáneos admiraban por su inteligencia.



Pintado entre 1488 y 1490 este óleo sobre tabla es un poco más grande ( 40 x 55 cm) y se conserva en el Museo Czartoryski de Cracovia. Parece ser que no fue así como lo dejó Leonardo: en el fondo pudo haber un paisaje, hay retoques groseros en los dedos, lo que fue un velo transparente ha sido transformado en extraño peinado, hubo una ventana a la derecha que explica la luz tan intensa que ilumina a la Dama...Sea como fuese, el cuadro es de una intentísima belleza, la figura emana un encanto irresistible y brilla con luz propia.

La retratada es Cecilia Gallerani una joven amante de Ludovico Sforza, Duque de Milán. Parece que Cecilia y Leonardo se conocieron en 1484 en el Castillo Sforzesco de Milán donde ambos vivían bajo el techo de Ludovico, apodado el "Moro". Cecilia además de ser joven y bella, interpretaba música y escribía poesía.

¿Por qué sostiene y acaricia Cecilia un armiño? Puede ser, de nuevo, un juego fonético de Leonardo: armiño en griego se pronuncia "galé" y el apellido de la dama era Gallerani. Puede ser una alusión a Ludovico en cuyo emblema había un «L'Ermellino», un pequeño armiño. Leonardo también pudo utilizar el armiño como elemento simbólico ya que podía representar la aristocracia, la estabilidad, la tranquilidad.

No sabemos a quién miran o escuchan Cecilia y su armiño, ni qué provoca la media sonrisa que se adivina en los labios de la bella joven. Parece haber una correspondencia estética entre el largo cuello de Cecilia y el de su mascota.

¿Cómo llegó el cuadro a Cracovia? Parece ser que tras la caída de Ludovico por la invasión de Luis XII de Francia, La Dama quedó en manos del rey francés, gran admirador de Leonardo y su último mecenas ( cabe recordar que da Vinci murió en Francia ). Durante la revolución francesa la obra fue adquirida por la familia Czartoryski que la instaló en su colección de Cracovia. Y allí sigue pese a algunos avatares que sufrió durante la ocupación de Polonia en la II Guerra Mundial (*).




Y llegamos al último retrato. Se trata de La Belle Ferronière pintada por Leonardo entre 1490 y 1495. Es un poco más grande que sus compañeras ( 44 x 62 cm) y se encuentra en el Museo del Louvre, donde, incomprensiblemente, recibe muchísimas menos visitas que la celebérrima Gioconda.

El nombre del cuadro es cuando menos curioso. Le Belle Ferronière era una de las amantes de Francisco I, rey de Francia y sucesor del antes mencionado Luis XII. El aparente consentidor ferretero (ferronier) se vengó contrayendo la sífilis que contagió a su mujer y ésta a su real amante. La Belle Ferronière dio su nombre a una joya que se puso de moda en Francia e Italia: una cadena o cinta en la frente que sujeta el pelo y se cierra delante con un camafeo o piedra preciosa. Se rumorea que la bella la llevaba para disimular los signos de su enfermedad. 

El caso es que la dama pintada por Leonardo lleva esa joya y, por ella, se le puso ese nombre en siglo XVIII. La identidad de la retratada no está nada clara. Lo más probable es que se trate de Beatriz de Este, esposa de Ludovico el Moro, o de Lucrezia Crivelli otra amante del duque.


La mirada de la bella elude la del pintor y la del espectador y se fija en alguien o algo, presente o ausente, que sólo conocen ella y sus circunstancias. Una mirada no sabemos si de desafío o de melancolía porque las facciones son suaves, pero parecen reflejar decisión y temperamento, dulzura y tenacidad, juventud, experiencia y misterio.  


Todo en el rostro de La Belle Ferronière está modelado con matices finísimos de luz y de sombra, reflejándose los tonos del vestido en el rubor de sus mejillas.

(*) Excepcionalmente La Dama del Armiño puede visitarse en el Palacio Real de Madrid del 3 de junio al 18 de agosto de 2011.

miércoles, 15 de junio de 2011

Man Ray, autorretratos




Man Ray, autorretrato, 1931

Dice la Real Academia Española de la lengua que autorretrato es el "retrato de una persona hecho por ella misma". La doble definición de retrato puede aclararnos algo más: 1. "Pintura o efigie principalmente de una persona"; 2. "Descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona".


Man Ray, autorretrato, 1916

Este es el primer autorretrato que hemos encontrado de Man Ray. Lo primero que eligió para presentarse fue su nombre, ya que el del registro civil era Emmanuel Rudzitsky, nacido en Filadelfia en 1890. En 1916, Man Ray se define a sí mismo a través de un ensamblaje dadaísta en el que una huella y elementos de un timbre le describen como ser humano.

El movimiento Dadá nació en Zurich pero pronto hubo un núcleo en Nueva York en el que se integraron los recién llegados de Francia Marcel Duchamp y Francis Picabia, y el propio Man Ray. El dadaísmo fue un movimiento antibélico que surgió durante la I Guerra Mundial, y se caracterizó por rebelarse contra las convenciones literarias y artísticas y, especialmente, por burlarse del arte burgués. Podemos decir que es un antiarte que se cuestiona todo, incluso a sí mismo.
 
Creo que el dadaísmo estaba impregnado de un cierto humor, que impregna también este primer autorretrato de Man Ray.

Recordemos que un año más tarde Marcel Duchamp "revolucionó" la historia del arte con su ready-made La fuente, un urinario firmado R. Mutt.



 


En este autorretrato con pipa de 1921, Man Ray, recién llegado a París, se presenta como un hombre corriente, sólo su particular y penetrante mirada le delata. Hay algo especial en los autorretratos fotográficos, mientras que cuando se pinta el artista se está mirando, en fotografía esta mirada es posterior no se realiza en el momento de disparar la cámara.

En 1931, Man Ray se representa como fotógrafo en una imagen poderosa en la queda claro que controla la técnica, que también posee una estética particular.




En este autorretrato de 1932, Man Ray ejerce de surrealista. La puesta en escena de un suicidio múltiple, no por los muertos sino por los medios, y a hora fija, tiene todos los ingredientes de una performance surrealista que provoca y hace reaccionar al espectador.



En esta otra fotografía de 1933 se reivindica como artista creador.  Su propia obra (Lágrimas)  de fondo, su  imagen reconstruida con objetos que adquieren un nuevo sentido en la composición. El espíritu Dada sigue vivo en su obra.


En estos dos autorretratos, Londres 1938 y Hollywood 1944, Man Ray juega con la distorsión. En el primero con el reflejo en un objeto esférico, en el segundo jugando con un espejo y una lente de ojo de pez. Man Ray utilizaba a menudo las distorsiones, pero estas dos obras nos recuerdan a el autorretrato con espejo esférico de M.C. Escher de 1935. No sabemos si la influencia existió o si se trata sólo de una coincidencia.



En este retrato de 1947, Man Ray se coloca en el punto de mira, no sabemos si de un arma, estamos en el inicio de la Guerra Fría. Man Ray vivió en EEUU de 1940  a 1950. La cruz virtual resalta las disimetrías de su rostro.



En esta última foto de 1948, un maduro Man Ray se autorrepresenta como bohemio y muy francés.



 
A veces las palabras, retratan más que las imágenes. Acabamos ya con este pequeño ensayo dadaísta escrito por un maduro Man Ray de 68 años en 1958. "¿Por qué? ¿A quién le importa? ¿A quién no le importa? Dada ha muerto. O sigue vivo. No se puede revivir algo que esta vivo ni podemos revivir algo que está muerto." El resto es un juego de palabras que forzosamente hay que leer en inglés.



Man Ray tenía los ojos bien abiertos e inquietos, la mente también. Fue uno de los mejores creadores de imágenes del siglo XX. En esta entrada sólo hemos pretendido verle mejor, en otras seguiremos disfrutando de su extensa y variada obra.