martes, 5 de abril de 2011

Rodin, dibujos y acuarelas






¿Para qué dibuja un escultor? ¿Qué quiere expresar? En el caso de Auguste Rodin no se trata de trabajos preparatorios para sus esculturas, sino de obras en sí mismas. La mayoría de sus dibujos y acuarelas corresponden a las últimas décadas de su vida y tiene un tema común: el cuerpo de la mujer.


Auguste Rodin (1840-1917) es uno de los principales escultores del siglo XIX, aunque sus principios no fueron muy esperanzadores. Fue un mal estudiante, debido en parte a su fuerte miopía. Pasó por una escuela de artes y oficios, más tarde  intentó entrar en la de Bellas Artes. No lo consiguió pues, pese a aprobar siempre en dibujo, fue suspendido tres veces en el examen de ingreso de ¡escultura!

Su vida es muy curiosa. Tras la muerte de su hermana cuando él tenía 22 años, pasó un año en el Seminario. En 1864 conoció a Rose Beuret, entonces una joven costurera, con la que tuvo un hijo que nunca reconoció, que fue su amante discontínua toda la vida y con la que se casó in articulo mortis en 1917, tras 53 años de relación.


Rodin trabajó algunos años como ayudante de otros escultores y no realizó su primera gran obra individual hasta 1877 ( La edad de  bronce). Diez años después, Rodin es un artista consagrado y una celebridad en su país. Entretanto, Rodín con 43 años conoce a Camille Claudel una joven escultora de 19 años que se convierte en su mejor alumna, gran colaboradora, musa y amante. La historia de Rodin y Camille duró más de diez años, fue apasionada, tumultuosa y muy destructiva, sobre todo para ella.


Los dibujos de madurez de Rodin captan instantes, pero no son estáticos, están llenos de vida. En ellos hay una relación directa modelo-artista, pero se prescinde completamente del entorno. Rodin dibuja como un escultor, captando volúmenes y espacios, pero no dibuja para esculpir. Con sólo el lápiz y la acuarela, Rodin produce imágenes de gran expresivividad, habilidad en el trazo, y fuerte erotismo.
Esta parte de la producción de Rodin no vio la luz hasta después de su muerte y, aún hoy, es bastante desconocida para el gran público. Esta explosión de sexualidad no es tan sorprendente, pues es patente en muchas de sus esculturas y también, como sugiere Philippe Sollers, en las que menos lo aparentan: "¿En qué piensa El Pensador? En esto. ¿Qué contempla Balzac encerrado en si mismo y echado hacia atrás? Esto. ¿A qué da acceso la Puerta del Infierno? A esto. ¿Con qué sueña Victor Hugo sin poderlo decir? Con esto."


Lo dice Philippe Sollers, no lo digo yo, que creo que los hombres, a veces, piensan en algo más.


9 comentarios:

  1. Que buena recopilación de obras. Felicitaciones. Acompañas imágen con un relato apropiado.

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  2. I liked the images and the writing given with them.

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  3. Thank you, Naval Langa. See you soon on the blog.

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  4. Tengo un libro de recopilación de dibujos eróticos de Rodin. Por lo que veo... creo que lo conoces, pero si no es así te encantará verlo. La escultura se la suspenderían porque nunca terminaba los trabajos, me imagino.

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